LOTUS nace como un espacio que traduce la esencia de la flor de loto en arquitectura interior: pureza, equilibrio y renovación. El concepto se construye a partir de una atmósfera etérea y luminosa, donde cada elemento transmite sofisticación, calma y cuidado.

Desde el ingreso, la recepción se presenta como una pieza escultórica. El mostrador curvo, revestido en piedra clara con detalles acanalados y acentos en dorado, aporta elegancia y textura. Detrás, el logotipo en acabado metálico dorado se integra sobre un muro en tonos arena con delicadas vetas minerales, reforzando la identidad de marca. La iluminación vertical empotrada en los muros crea líneas de luz que estilizan el espacio y aportan un carácter contemporáneo.

El lenguaje formal se basa en la suavidad de las curvas. Arcos perimetrales enmarcan las áreas de exhibición de productos, generando profundidad y ritmo visual. Estas hornacinas retroiluminadas funcionan como vitrinas que realzan las líneas de cuidado capilar y corporal, convirtiendo el producto en parte del diseño. El dorado aparece sutilmente en griferías, luminarias y detalles decorativos, aportando un contraste cálido frente a la paleta neutra.

LOTUS – Salón de Belleza
San Borja, Lima